05/junio/2009 | Centro Cultural de la Caja de Ahorros del Mediterráneo
Autor:
José Buchs. Copia restaurada por Luciano Berriatua para Filmoteca Española
Pases: 20.00 horas
LUCIANO BERRIATUA
La existencia de Luciano Berriatúa (Madrid, 1949) ha estado vinculada al celuloide desde su más tierna infancia. Su pasión por el cine se ha manifestado en las diversas actividades, todas ellas relacionadas con el Séptimo Arte, que ha realizado a lo largo de su vida profesional: precoz animador, cineasta de guerrilla, teórico clarividente, gran experto en la obra de Murnau, preciso historiador, apasionado docente y restaurador minucioso. Éstas son algunas de las facetas que componen la personalidad poliédrica, y por tanto difícilmente abarcable, de este animal cinematográfico al que rendimos homenaje en esta primera edición del Festival de Cine y Patrimonio.
Dada la idiosincrasia del certamen, lo que se ha querido reconocer con este galardón especial es su labor como restaurador. Aunque sólo fuera por su fundamental aportación en la restauración de buena parte de la obra de F.W Murnau ya merecería estar en los altares de la recuperación del patrimonio fílmico. Sin embargo, no sólo Murnau se beneficia del talento de Berriatúa que recientemente ha restaurado para Filmoteca Española el film "Rosario la cortijera", cuyo estreno podremos ver en el marco de este festival con música en directo a cargo del grupo de Javier Pérez de Azpeitia, una docena entre músicos y cantantes.
Un estreno mundial en el año Chapí.
ROSARIO LA CORTIJERA
Chema Prado, director de Filmoteca Española, entregando su premio a Luciano Berriatua.
Pelicula de Jose Buchs realizada en el año 1923.
El argumento esta basado en la zarzuela del mismo nombre de Manuel Paso y Jose Dicenta, a la que puso música el insigne compositor Ruperto Chapi. Podría decirse que se trata de un drama, dos hombres enfrentados por una mujer, Rosario, con un cierto aire cómico a través de otros dos protagonistas masculinos, Varillas y D. José, y todo ello con la vida del cortijo y el tema taurino como fondo.
Rodada en Sevilla y Córdoba, refleja también la Semana Santa y los días de feria.
Aparece en el reparto La Argentinita, famosa cantante de la época, que al estilo de otras cantantes, como Raquel Meyer o Imperio Argentina ,hicieron sus pinitos en el mundo del cine, aquel cine mudo que si bien nos privo de poder escucharlas en la pantalla, nos permitió ser participes de su talento y su gracia.
Ruperto Chapi compuso numerosas zarzuelas que fueron a su vez llevadas al cine a lo largo de la historia. Las primeras versiones pertenecían al periodo silente y por tanto, eran en sus estrenos acompañadas por una orquesta y cantantes, orquesta de cámara, o simplemente piano, dependiendo de la sala en que fuera a proyectarse y las posibilidades económicas de los diferentes empresarios que apostaban por este genero que en el caso de las zarzuelas mezclaba dos artes como la música y el cine.
Esta es la tercera zarzuela que el grupo The Silent Band se encarga de acompañar en directo en su dilatada trayectoria. Las otras realizadas anteriormente fueron La Revoltosa y Curro Vargas, ambas también de R. Chapi.
The Silent Band es un grupo de Cámara especializado en el acompañamiento musical en directo de películas del periodo mudo respetando la esencia y la filosofía de la época, utilizando materiales antiguos y un formato de grupo siempre de acuerdo con las necesidades de cada película.
Para esta ocasión, aparte de los instrumentistas que formaran parte de la pequeña orquesta, tomaran parte en el espectáculo, tres cantantes líricos(soprano, tenor y barítono), una cantaora de la provincia Victoria Cava y el guitarra flamenco Francisco Gonzalez Tornero. Todo ello esta dirigido por Javier Perez de Azpeitia, músico especializado en el acompañamiento de películas mudas a y que ha actuado en numerosos festivales como los de Bolonia, Berlinale, Festival de S.Sebastian, Festival de Toronto,Primavera de Lorca, Filmoteca Española. Festival de Estepona.
El trabajo de elaboración del acompañamiento de esta película ha sido difícil y costoso a todos los niveles. Las razones para ello han sido principalmente la disparidad existente entre el guión de la zarzuela y el guión de la película.
Quizás el publico piense que para acompañar una película basada en una zarzuela quizás baste con tocar la zarzuela de principio a fin. En realidad seria lo ideal, ya que seria trabajar con el material existente y punto. Pero la realidad no es asi, en primer lugar por las duraciones diferentes de ambas y en segundo lugar, y mas importante, porque el cine marca realmente el ritmo de la música y esta debe acompañar en la medida de lo posible la acción que se desarrolla en pantalla.
Contábamos para este acompañamiento con una única partitura de apuntador, es decir, una partitura de canto y piano, ya que la partitura con la que se estreno, realizada en base a la música de Chapi por el propio Chapi, no se sabe que fue de ella, aunque probablemente como en otros casos parejos, se perdió o destruyo.
Es a partir de esa partitura, que Javier P. de Azpeitia ha realizado un arreglo en base a la música de Chapi y a su experiencia personal.
Hay escenas en el film en las que la música de Chapi, no es aplicable, al tratarse de escenas ausentes en el argumento de la zarzuela: escenas de semana santa, feria, o bailes flamencos que no vienen reflejados en la partitura y que en cambio si deben ser reflejados por el acompañamiento musical.
La intervención de los cantantes no será al uso, sino que adaptada al ritmo de la película y que dotara al acompañamiento musical de un gran colorido. Quiere esto decir que no se escuchara la zarzuela tal y como es, sino que se escucharan los temas principales que se han considerado mejores para dotar al acompañamiento del ritmo que la película demanda.
Presentada por Luciano Berriatua (restaurador de la copia exhibida de Rosario la Cortijera)